Pensando en el futuro: la carrera de Arquitectura

Últimamente he estado investigando sobre la carrera de Arquitectura, y la verdad es que me parece una de las opciones más completas y creativas que existen. No se trata solo de diseñar edificios bonitos, sino de aprender a crear espacios que mejoren la vida de las personas.

La carrera combina muchas disciplinas: arte, matemáticas, física, historia, tecnología y también algo de filosofía. Un arquitecto necesita tener imaginación, pero también saber cómo funcionan las estructuras, los materiales y las normas de construcción. Es una mezcla entre ciencia y arte, donde la creatividad se une con la precisión técnica.

Durante los primeros años, los estudiantes suelen aprender dibujo técnico, geometría, diseño asistido por ordenador y teoría arquitectónica. Más adelante, se profundiza en proyectos reales, urbanismo, sostenibilidad y restauración de edificios. Lo que más me llama la atención es que cada proyecto tiene que tener una idea detrás: no es solo construir por construir, sino pensar en cómo las personas van a vivir o trabajar en ese espacio.

Además, la carrera de Arquitectura exige mucha dedicación. Los estudiantes pasan horas en el estudio diseñando maquetas, planos y presentaciones, pero al mismo tiempo desarrollan una forma de pensar muy lógica y creativa. Es una carrera exigente, pero también muy gratificante.

Cuando terminas, puedes trabajar en muchos campos: diseño urbano, rehabilitación de edificios históricos, construcción sostenible, interiorismo o incluso en el mundo del diseño digital y 3D. Lo mejor es que combina el arte con la utilidad, y cada proyecto tiene el potencial de dejar una huella real en el entorno.

En resumen, estudiar Arquitectura no es solo formarse para construir edificios, sino para entender el espacio y el impacto que tiene en la vida de las personas. Es una carrera para quienes quieren imaginar y crear el futuro, literalmente, ladrillo a ladrillo.

Fuente de información:

https://www.universidades.gob.es/

https://www.cscae.com/

https://www.aq.upm.es/

Kawasaki: una marca que va mucho más allá de las motos

Cuando escuchamos el nombre Kawasaki, la mayoría pensamos enseguida en motos potentes y de diseño impresionante. Pero lo cierto es que esta empresa japonesa es mucho más que eso. Kawasaki es una marca con más de un siglo de historia, conocida por su innovación, su tecnología y su presencia en diferentes sectores industriales.

Kawasaki Heavy Industries se fundó en 1896 en Japón, y al principio no tenía nada que ver con las motos. Su fundador, Shozo Kawasaki, empezó construyendo barcos y maquinaria pesada. Con el tiempo, la empresa fue creciendo y diversificando su producción hasta convertirse en una de las corporaciones industriales más importantes del mundo.

Hoy en día, Kawasaki fabrica de todo: trenes, aviones, robots, turbinas, motores y, por supuesto, motocicletas. Las motos Kawasaki se han ganado una reputación mundial por su potencia, su rendimiento y su diseño deportivo. Modelos como la Ninja ZX o la Z900 son muy populares entre los aficionados a las motos, y representan a la perfección el espíritu de la marca: velocidad, tecnología y pasión por la ingeniería.

Lo que más destaca de Kawasaki es su capacidad para innovar sin perder su identidad. En el sector del transporte, por ejemplo, ha trabajado en trenes de alta velocidad y sistemas ecológicos de propulsión. En la robótica y la ingeniería, desarrolla máquinas que se usan en fábricas y hospitales de todo el mundo.

Además, Kawasaki tiene un fuerte compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia energética, algo que se refleja en sus proyectos más recientes, como los motores híbridos o las tecnologías limpias aplicadas a la movilidad.

En resumen, Kawasaki no es solo una marca de motos; es una empresa que simboliza el avance tecnológico y la unión entre tradición e innovación. Su historia demuestra cómo una compañía puede evolucionar y adaptarse a los tiempos sin perder su esencia.

Fuentes de información:

https://www.khi.co.jp/

https://www.kawasaki.eu/

https://es.wikipedia.org/wiki/Kawasaki_Heavy_Industries

Los valores de los verbos: mucho más que tiempo y modo

En clase de Lengua estamos viendo el tema de los valores de los verbos, y aunque al principio parece algo muy técnico, en realidad es bastante interesante cuando te das cuenta de cómo los usamos en el día a día. Un verbo no solo nos dice lo que pasa, sino también cuándo, cómo y con qué intención ocurre. Eso es lo que llamamos los valores de los verbos: el valor temporal, el aspectual, el modal y el de voz .El valor temporal indica el momento de la acción: pasado, presente o futuro. Pero más allá de eso, a veces el tiempo verbal se usa con un sentido diferente. Por ejemplo, cuando decimos “mañana ibas a venir, ¿no?”, usamos el imperfecto (pasado) con un valor de futuro. Es lo que se conoce como valor desplazado. El valor aspectual tiene que ver con cómo se desarrolla la acción: si está terminada o no, si es habitual, si se repite o si es puntual. No es lo mismo decir “leía mucho” que “leí mucho”: el primero indica una acción habitual o prolongada, y el segundo una acción acabada .El valor modal expresa la actitud del hablante ante la acción: si la considera real, posible o deseada. Por ejemplo, el modo indicativo se usa para hechos reales (“Estudio biología”), el subjuntivo para deseos o dudas (“Ojalá apruebe”), y el imperativo para órdenes (“Estudia”).

Por último, el valor de voz muestra la relación entre el sujeto y la acción. En la voz activa, el sujeto realiza la acción (“El profesor explica la lección”), mientras que en la pasiva, el sujeto la recibe (“La lección es explicada por el profesor”).Lo curioso es que, aunque usamos los verbos sin pensarlo, detrás de cada forma hay una intención y un matiz. Los valores verbales permiten que expresemos tiempo, actitud, perspectiva o incluso cortesía. No es lo mismo decir “vienes” que “¿podrías venir?”, aunque las dos hablen de la misma acción.

Fuente de información:

https://www.educacionyfp.gob.es/

https://www.rae.es/

https://cvc.cervantes.es/

Descartes y el origen del pensamiento moderno

En historia de la filosofía estamos estudiando a René Descartes, un filósofo que cambió por completo la manera de pensar en su época. Su idea principal era buscar una base firme para el conocimiento, algo que fuera completamente seguro y no pudiera ponerse en duda.Para lograr eso, Descartes decidió dudar de todo lo que sabía. Cuestionó sus sentidos, las enseñanzas recibidas y hasta su propia existencia, hasta que llegó a una conclusión que consideró indudable: “pienso, luego existo” (en latín, cogito, ergo sum). Con esa frase tan conocida, quiso decir que, aunque todo lo demás pudiera ser falso, el hecho de pensar demostraba que al menos él existía como ser pensante.A partir de ahí, Descartes construyó su filosofía basada en la razón. Creía que, usando la mente y el pensamiento lógico, el ser humano podía alcanzar verdades seguras, igual que en las matemáticas. Por eso se le considera el padre del racionalismo moderno.Además, Descartes propuso una visión dualista del ser humano: una parte material (el cuerpo) y una parte espiritual (la mente o el alma), que interactúan entre sí. Esta separación entre cuerpo y mente influyó mucho en la ciencia y en la filosofía posterior.Lo interesante de estudiar a Descartes es darse cuenta de cómo su forma de pensar todavía influye hoy. Su método de duda y su confianza en la razón siguen presentes en la forma en que la ciencia busca respuestas. Aunque su época fue muy distinta a la nuestra, sus ideas abrieron el camino hacia la filosofía y la ciencia modernas.

Descubriendo las matrices y los determinantes

En matemáticas estamos viendo ahora un tema que al principio suena complicado, pero que resulta bastante interesante una vez lo entiendes: las matrices y los determinantes. La profesora Marta nos explicó que son herramientas que sirven para organizar y resolver problemas de forma más rápida y ordenada, y la verdad es que poco a poco todo empieza a tener sentido.

Una matriz no es más que una tabla de números organizada en filas y columnas. Puede parecer algo muy simple, pero detrás de esa estructura hay mucha utilidad. Las matrices se usan para representar sistemas de ecuaciones, transformar figuras en geometría, e incluso en cosas tan actuales como los gráficos por ordenador o los algoritmos de inteligencia artificial.

Por ejemplo, si tenemos un sistema de ecuaciones con varias incógnitas, en lugar de escribirlo todo, podemos expresarlo como una matriz. Así es más fácil aplicar reglas y hacer cálculos sin perderse entre los números.

Y aquí es donde entran los determinantes, que son como un número especial que se obtiene a partir de una matriz cuadrada (de igual número de filas y columnas). Ese número nos dice si un sistema de ecuaciones tiene solución, y en algunos casos, nos ayuda a calcularla.

Lo que me pareció más curioso es cómo algo tan abstracto puede tener aplicaciones tan prácticas. Marta nos contó que las matrices se usan en videojuegos, simulaciones físicas, animaciones 3D, criptografía y hasta en economía. Todo eso me hizo ver que no son solo ejercicios de papel y lápiz, sino que tienen un papel importante en el mundo real.

Aunque a veces los cálculos se hacen largos y hay que tener paciencia (sobre todo cuando el determinante tiene muchos números), una vez entiendes el método, resulta bastante mecánico. Además, ver cómo todo encaja al final da bastante satisfacción.

En resumen, este tema me hizo darme cuenta de que las matemáticas no solo tratan de números, sino también de encontrar formas de organizar, simplificar y entender los problemas de una manera más lógica. Y las matrices, sin duda, son un ejemplo perfecto de eso.

https://www.educacionyfp.gob.es/

https://www.ugr.es/

https://santillana.es/

La base de la vida

En Biología estamos viendo uno de los temas más importantes y curiosos del curso: las biomoléculas. Al principio, cuando lo escuchas, parece algo muy técnico y complicado, pero en realidad son simplemente las moléculas que forman parte de todos los seres vivos. Es decir, de nosotros, de los animales, de las plantas, e incluso de las bacterias.

Las biomoléculas son esenciales porque permiten que las células funcionen: hacen posible que respiremos, nos movamos, pensemos y crezcamos. Se dividen en dos grandes tipos: inorgánicas y orgánicas.

Las biomoléculas inorgánicas son las más simples, pero no por eso menos importantes. Aquí entran el agua, que es el componente más abundante de los seres vivos y participa en casi todas las reacciones químicas del cuerpo, y las sales minerales, que ayudan a mantener el equilibrio del organismo y permiten, por ejemplo, la contracción de los músculos o la transmisión de impulsos nerviosos.

Por otro lado, las biomoléculas orgánicas son más complejas y específicas de los seres vivos. Aquí tenemos a los glúcidos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos:

  • Los glúcidos (o azúcares) son la fuente principal de energía. La glucosa, por ejemplo, es el “combustible” que nuestras células usan para funcionar.
  • Los lípidos (grasas) almacenan energía a largo plazo, protegen órganos y forman parte de las membranas celulares.
  • Las proteínas son como las “máquinas” del cuerpo: están en los músculos, los huesos, la piel, y además actúan como enzimas que aceleran las reacciones químicas.
  • Los ácidos nucleicos (ADN y ARN) guardan y transmiten la información genética que determina quiénes somos y cómo funciona cada célula.

Lo más interesante es ver cómo todas estas moléculas trabajan juntas. Por ejemplo, cuando haces ejercicio, los glúcidos te dan energía, las proteínas reparan las fibras musculares y el agua ayuda a regular la temperatura del cuerpo. Todo está conectado.

Información recopilada:

https://www.educacionyfp.gob.es/

https://es.khanacademy.org/science/biology/macromolecules

https://www.uned.es/universidad/inicio.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Biomol%C3%A9cula

Getafe 0-1 Real Madrid

Ayer se vivió un derbi en el Coliseum, donde se enfrentaba el Getafe de Bórdalas contra el Real Madrid de Xabi Alonso. El Real Madrid necesitaba la victoria para seguir peleando por la Liga, y el Getafe para poder conseguir llega a Europa.

La primera parte fue muy pareja ya que el getafe planteo un equipo muy bajo para intentar coger al Madrid descolocado en las contras y conseguir el gol. Gracias a las paradas de Thibaut Courtois y las gran defensa del conjunto blanco lograron frenar esas contras del equipo de Bórdalas.

En la segunda parte hubo mucha mas actividad, él Getafe sufrió una expulsión del jugador francés Allan Romeo Nyom, que tras 47 segundos en el campo vio la cartulina roja directa tras una falta a Vinicius Jr. Con uno mas el Madrid no se canso de asediar la portería de David Soria, ye en el 84 el Real Madrid conseguiría el gol de la victoria a manos del pichichi de la Lida española, Kylian Mbappé. Tras solo 4 minutos después el delantero español Alex Sancris recibiría la segunda amarilla y con eso la expulsión otra vez con el numero 7 del Real Madrid.

Con eso acabaría el partido en el Coliseum, aunque fue un partido difícil el Real Madrid se hace con los 3 puntos. Aunque muchos aficionados azulones expresaron su desacuerdo con el arbitro del encuentro ya que no estaban de acuerdo con sus decisiones.


Sony

Sony es una de esas marcas que ha dejado huella en la historia de la tecnología y el entretenimiento. Fundada en 1946 en Tokio por Masaru Ibuka y Akio Morita, comenzó como una pequeña empresa de ingeniería llamada Tokyo Tsushin Kogyo. Su primer gran éxito fue el radio transistor, que revolucionó la manera en que las personas escuchaban música y noticias. Desde entonces, Sony no ha parado de reinventarse.

A lo largo de las décadas, la compañía japonesa ha estado detrás de algunos de los productos más emblemáticos del siglo XX y XXI. El Walkman, lanzado en 1979, cambió para siempre la forma de disfrutar la música; los televisores Trinitron marcaron un antes y un después en calidad de imagen; y con PlayStation, Sony se consolidó como un gigante del mundo del videojuego.

Pero Sony no es solo electrónica. Es también cine, música y contenido digital. A través de Sony Pictures y Sony Music, la marca ha producido películas, series y álbumes que forman parte de la cultura popular en todo el mundo. Esta combinación de tecnología y creatividad ha sido una de las claves de su éxito.

En los últimos años, Sony ha centrado su innovación en campos como los sensores de imagen, la inteligencia artificial y los semiconductores, además de continuar con el desarrollo de sus productos estrella, como las cámaras, televisores, consolas y auriculares. Su objetivo sigue siendo el mismo que desde el principio: mejorar la forma en que las personas se conectan con el mundo a través de la tecnología y las emociones.

Hoy en día, Sony Group Corporation es una multinacional con presencia global y una de las marcas más reconocidas del planeta. Su historia demuestra cómo la pasión por la innovación y la creatividad puede construir un legado que une a generaciones.

Fuentes de información:

https://www.sony.com/en/SonyInfo/CorporateInfo/data/index.html

https://www.britannica.com/money/Sony

https://www.statista.com/topics/1917/sony/

https://sonyinteractive.com/en/our-company

Estudiar Fisioterapia en A Coruña

En segundo de bachiller muchos empezamos a pensar en qué estudiar, y una de las carreras que más curiosidad despierta entre quienes queremos algo relacionado con la salud y el movimiento es Fisioterapia. En A Coruña, esta titulación se imparte en la Facultade de Fisioterapia de la Universidade da Coruña (UDC), y tiene fama de ser una de las más completas de Galicia.

La carrera pertenece a la rama de Ciencias de la Salud, así que las asignaturas combinan teoría y práctica desde el primer curso. Estudiarás anatomía, fisiología, biología, biomecánica, psicología y técnicas de tratamiento, entre otras. Pero lo mejor es que, desde muy pronto, empiezas a tener prácticas reales en hospitales, clínicas y centros especializados, algo que te prepara directamente para el mundo laboral.

La facultad está en el Campus de Oza, un entorno tranquilo y bien comunicado. Los laboratorios y salas de práctica están equipados con material moderno, y el profesorado tiene experiencia tanto en docencia como en investigación y trabajo clínico. Además, la UDC promueve la participación en programas de intercambio Erasmus, lo que permite estudiar un tiempo en otros países europeos.

Durante los cuatro años del grado, aprenderás a evaluar, prevenir y tratar lesiones o disfunciones físicas, a diseñar programas de rehabilitación y a entender el cuerpo humano en profundidad. Es una carrera exigente, pero muy gratificante, sobre todo si te gusta ayudar a las personas y trabajar con ellas de forma directa.

La nota de corte suele rondar el 11 (según datos recientes), lo que demuestra que es una carrera bastante solicitada. Al acabar, las salidas profesionales son amplias: hospitales, clínicas privadas, centros deportivos, residencias, docencia o incluso la posibilidad de abrir tu propio gabinete de fisioterapia.

Estudiar Fisioterapia en A Coruña no solo significa formarte como profesional de la salud, sino también hacerlo en una ciudad universitaria, con buen ambiente estudiantil, mar cerca y calidad de vida. Si te interesa la anatomía, el deporte o la rehabilitación, esta puede ser una opción perfecta para ti.

Fuentes de información:

https://depfisioterapia.udc.es/

https://yaq.es/centro/universidade-da-coruna/facultad-de-fisioterapia

https://www.elespanol.com/quincemil/cultura/educacion/20250519/fisioterapia-ingenieria-naval-carrera-universidad-coruna-nota-corte-alta-trt/1003743763358_0.html

Pensando con Filosofía: de Platón a Aristóteles

En la asignatura de Historia de la Filosofía estamos recorriendo algunos de los pensamientos más importantes de la humanidad. Nuestro profesor, Juan Pablo, tiene una manera muy tranquila y clara de explicar, y consigue que las ideas más abstractas acaben teniendo sentido.

Hace poco tuvimos el primer examen del curso, sobre Platón. Al principio me costó entender su forma de pensar, pero poco a poco todo empezó a encajar. Hablamos de su teoría de las Ideas, de cómo distinguía entre el mundo sensible y el mundo inteligible, y de la importancia que daba al conocimiento y a la justicia. Me impresionó cómo un filósofo de hace más de dos mil años sigue planteando preguntas que siguen siendo actuales: qué es la verdad, qué es el bien o cómo debería organizarse una sociedad justa.

Ahora estamos empezando a ver a Aristóteles, el discípulo de Platón, aunque muy diferente a él. Mientras que Platón miraba hacia un mundo ideal, Aristóteles se centra más en la realidad concreta. Para él, el conocimiento empieza en la experiencia, en observar y razonar sobre lo que vemos. Su manera de pensar es más práctica y cercana, pero igual de profunda.

Me gusta que Juan Pablo no solo nos pida estudiar las teorías, sino también reflexionar sobre ellas. A veces nos lanza preguntas que te hacen pensar más allá del libro, como qué parte de la visión de Platón o Aristóteles aplicamos hoy sin darnos cuenta.

Estudiar Filosofía no es fácil, pero tiene algo especial. Te obliga a parar, a pensar y a mirar el mundo de otra manera. Y eso, en medio del ritmo de segundo de bachillerato, se agradece.

Información recopilada por mi.